Mas leña al fuego
El partido pseudo "ecologista" tiene
abarrotada la ciudad con propaganda fomentando la pena de muerte. ¿Qué
diablos tiene de ecologista el destruir? Absolutamente nada, la
ecología fomenta la vida y NO la muerte. Debería de haber una
normatividad semántica que suprimiera los argumentos incongruentes de
los políticos.
Fomentemos la paz y el amor, como dijera Alan Ginsberg el deleite
de tu propia amabilidad puede mañana inundar al mundo. Añadir violencia
a la violencia -bajo cualquier excusa por más humanista que parezca- es
hecharle más leña al fuego. En muchos casos las amenazas son
interpretadas por las mentes perturbadas como si fueran invitaciones,
osea que peor tantito. Apoyar la pena de muerte es apoyar el crimen.
Apoyar la pena de muerte para asesinos es un absurdo redundante,
como jactarse de no jactarse, el verdugo del criminal al dar muerte al
criminal se convierte él mismo en merecedor de la pena de muerte que al
recibirla haría a quien lo mate merecedor de la misma pena y así hasta
el infinito, de hecho la criminalidad se dispersaría a todos aquellos
que la apoyaran porque "tanto peca el que mata la vaca como el que le
detiene la pata".
Además, la pena de muerte es como ponerle una curita a una profunda
pústula infectada, no resuelve nada, ninguna víctima revive cuando
matan a su asesino, quisaz se aminore la sed de venganza de los
familiares, pero luego todos se van a querer vengar de todo en lugar de
querer construir un lugar mejor para vivir, destruir NO es construir. NECESITAMOS PAZ RADICAL.
Es necesario tomar medidas pacifistas radicales que por completo
desaparezcan desde su orígen la criminalidad (asesinatos, secuestros,
violaciones y "todo eso muy feo"), fomentar ciudadanos armoniosos desde
que están en el vientre materno. En poblaciones hiper violentas de EUA
se han hecho prácticas intensivas de meditación y de yoga de la risa
que han dado mejores resultados en cuanto a seguridad y bienestar social, que las prácticas del terror y de la
amenaza.
Avoquémonos a construir soluciones firmes en lugar de obsesionarnos
con el problema, es importante tener el enfoque adecuado hacia donde se
dirigen las acciones.