Interfases infinitas
El movimiento se forma por interacciones de energías. Las moléculas de
la tinta impresa, los fotones en la pantalla, las células que forman la
mirada, todo lo que vivimos y experimentamos está en un constante
movimiento, generando flujos de información y retroalimentacion que
visualizados en su totalidad forman posibilidades infinitas de
relación.
Asi como al elevarse el exponente de una literal le sale un mundito a
la ecuación, cada mínima interacción moldea al universo. La información
de la red se crea y se recrea en cada contacto, se lanza una página al
espacio informático como si se lanzara al espacio exterior sin saber
que tipo de respuesta se obtendrá del otro lado del infinito. Hablamos
con lenguajes que otros inventaron, argumentamos con ideas que otros
inspiraron, amalgamamos experiencias y las recreamos en propias
vivencias, en expresiones del ser que moldean cada contacto.
Inevitablemente reaccionamos ante la información, el viento, todo. Lo
que percibimos se transmite por la electricidad en nuestro cuerpo y
viceversa nuestro andar modifica el espacio. Está en uno hacer de cada
paso un tropiezo o una danza, importunar o acariciar con la presencia.