El azúcar, dulce adicción
Los sabores trascienden el comer, a veces nos llevan a otros tiempos y lugares, nos sentimos consentidos por la abuela al probar un dulce de calabaza o en el campo al comer tortillas hechas a mano. El conflicto está en el querer satisfacer una necesidad emotiva comiendo. Los azúcares o carbohidratos son nuestra principal fuente de energía pero en exceso son también la principal causa de inflamación subclinica y muerte.
Los sabores trascienden el comer, a veces nos llevan a otros tiempos y lugares, nos sentimos consentidos por la abuela al probar un dulce de calabaza o en el campo al comer tortillas hechas a mano. El conflicto está en el querer satisfacer una necesidad emotiva comiendo. Los azúcares o carbohidratos son nuestra principal fuente de energía pero en exceso son también la principal causa de inflamación subclinica y muerte.
Podemos clasificar a los carbohidratos en dos grupos, los favorables que entran controladamente al torrente sanguíneo como la mayoría de frutas y verduras facilitando que la glucosa se distribuya gradualmente en todas las células brindandoles energía y manteniendo estables los niveles de insulina. Al mantener el azúcar estable, facilitamos que el sistema funcione en condiciones óptimas, manteniendo nuestro estado de ánimo, apetito y sueno estables.
Por otra parte están los desfavorables como la mayoría de cereales (maíz, trigo, arroz, etc) y leguminosas, ya que entran de golpe a la sangre produciendo la liberación acrecentada de insulina que los transforma en grasa y almacena en los tejidos, a su vez la sangre se queda sin azúcar y experimentamos sueno o ansiedad por comer más de estos carbohidratos. Este tipo de azúcar estimula los receptores cerebrales endocanabinoides, los mismos que estimula la mariguana generando circuitos de recompensa y adicción, no por nada es el slogan "a que no puedes comer solo una". Lo grave con los desfavorables es que al desequilibrar la insulina se desestabiliza todo el sistema hormonal inflamando al cuerpo, las consecuencias las conocemos como enfermedades crónico degenerativas, es decir cáncer, hipertensión, diabetes, alzheimer, parkinson, artritis, etc.
Muchísimos millones se gastan en prevenir el alcoholismo y la drogadicción, sin embargo la diabetes y otras enfermedades generadas por la adicción a comer mal cobran más muertes que el alcohol y todas las otras drogas ilegales juntas. La mayoría de nuestra sociedad es adicta a la comida desfavorable en gran medida porque es muy accesible y publicitada, todo esto es un problema de falta de conciencia, ignorancia e inconsecuencia social, el ejemplo más claro son los médicos obesos.
Es importante hacernos responsables de la salud y de lo que nos metemos a la boca, informarnos de como balancear nuestros alimentos, como por ejemplo agregar suficiente proteína al carbohidrado desfavorable para frenar su liberacion a la sangre y cuidar las hormonas sin privarnos del antojo, promover una cultura de la moderación y el bienestar. No comas ansias, come lechuga.
Fuentes:
Dr. Barry Sears
Dieta del paleolítico
Dieta de la Zona