IMPUTACIÓN, INMUNIDAD O IMPUNIDAD
El Estado de Derecho continúa sin producir tranquilidad al interior de la población y mucho menos proyectarla al exterior.
La comunicación no alcanza su fin de movilizar conciencias. La información penetra la mente, mas no la conciencia para producir el razonamiento prudente, forjador de identidad patrimonial.
Las diferencias en los equipos de trabajos actuales del son incurables; los gobernantes y funcionarios: llegan, actúan, terminan su periodo o renuncian dejando una estela complicada por la complicidad y eventual corrupción, inatacable por los compromisos generados para alcanzar el poder y mantenerlos en buena medida para beneficios de la cauda de aspirantes.
En los medios prevalece la nota “amarilla” salpicada de “rojo”. El más reciente escándalo de trascendencia internacional alcanza al ex presidente Ernesto Zedillo y en ámbito local a la Federación de Estudiantes de la Universidad de Guadalajara.
El qué hacer, queda en la exigencia de justicia social de la propia población.